Como tenía una larga espera ante sí, decidió comprarse un buen libro y también una bolsita de galletas.
Se sentó lo más comodamente que pudo, y se puso a leer, dispuesta a pasar un buen rato de descanso.
Al lado de su asiento donde se encontraba el paquete de galletas, un hombre abrió una revista y se puso a leer.
Cuando ella cogió la primera galleta, el hombre también cogió una.
Ella se sintió irritada por este comportamiento, pero no dijo nada, contentándose con pensar: ''¡qué cara tiene este tipo!''
Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre hacía lo mismo.
Ella se iba enfadando cada vez más, pero no quería hacer un espectáculo.
Cuando sólo quedaba la última galleta, pensó: "¿Y ahora qué va a hacer este imbécil?"
El hombre cogió la última galleta, la partió en dos y le dió la mitad.
Bueno esto ya era demasiado... ¡Ella estaba muy enfadada!
En un arranque de genio, cogió su libro y sus cosas y salió disparada hacia la salida de embarque.
Después de todo sólo era un paquete de galletas!
Cuando se sentó en su asiento del avión abrió su bolso y... con gran sorpresa descubrió ¡su paquete de galletas intacto y cerrado!
¡Se sintió tan mal! No comprendía cómo se había podido equivocar...
Había olvidado que guardó su paquete de galletas en su bolso.
El hombre había compartido con ella sus galletas sin ningún problema, sin rencor, sin explicaciones de ningún tipo...
Mientras que ella se había enfadado tanto, pensando que había tenido que compartir sus galletas con él... y ahora ya no tenía ninguna posibilidad de explicarse ni de pedir disculpas...
HAY CUATRO COSAS QUE NO PODREMOS RECUPERAR NUNCA MÁS
Una piedra...
...después de haberla tirado.
Una palabra...
...después de haberla dicho.
El tiempo......cuando ya ha pasado.
Así que valora tu tiempo y vive felizmente cada minuto de una hora, cada hora de un día, cada día de un año y cada año de tu vida.














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