sábado, 30 de junio de 2012

Rain in grey


Me rodearé de gente a la que quiero, saltaré los charcos si eso me hace feliz, bailaré hasta el amanecer incluso cuando todos se hayan rendido, rechazaré cualquier invitación inservible, cantaré alto, cantaré incluso más alto que las sirenas de los coches, recorreré la playa descalza de punta a punta, subiré a las montañas más altas, me bañaré en los lagos más profundos, buscaré el final del arco iris, y su principio. Me reiré bajo la lluvia, sin resguardarme bajo un paraguas ni un techado, me mojaré hasta calarme entera y disfrutaré de las gotas cayendo una a una en mi piel, buscaré en los bosques más oscuros, algún rastro de color y sobretodo, haré todo aquello que me apetezca, viviré la vida y siempre, siempre sonreiré.

lunes, 18 de junio de 2012

Todo ocurre por alguna razón



Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas
y rápidamente nos damos cuenta
de que esto pasa por que debe de ser así
para servir un propósito, para enseñar una lección,
para descubrir quienes somos en realidad,
para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.

Tu no sabes quienes son estas personas,
pero cuando fijas tu ojos en ellos
sabes y comprendes que ellos afectaran a tu vida
de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas,
pero en realidad entiendes que sin que superes estas cosas
nunca hubieras realizado tu potencial,
tu fuerza, o el poder de tu corazón.
todo pasa por una razón en la vida.
Nada sucede por casualidad o por la suerte.
enfermedades, heridas, el amor,
momentos perdidos de grandeza o de pura tonterías,
todo ocurre para probar los limites de tu alma.

miércoles, 13 de junio de 2012

Hot n' cold


Como le dio frío, encendió la estufa. Como le dio calor, encendió el aire acondicionado. Como le dio frío, se puso un jersey. Como le dio calor, abrió la ventana. Como le dio frío, se tomó un cognac. Como le dio calor, se mudó al otro hemisferio. Como le dio frío, corrió un rato. Como le dio calor, se dio una ducha helada. Como le dio frío, hibernó.

domingo, 10 de junio de 2012

In love man letter.



We boys don’t get butterflies, we get fireworks. We don’t have you on our mind 24/7m, but we do have on our hearts. Often, yes we wait for you to go online, sometimes simply even just being online makes our heart skip a beat, even if we don’t talk. Whenever you talk to us, our face forms that half-smile; it means we are happy but are trying our hardest to not show it, and fail at hiding it. We do miss you all the time; granted, we’d spend all our time with you if possible. We don’t think of the smallest things you say, we think of every word you say, picking at every single word, trying to define what it really means, to read between the lines. But wait there’s more.

We would love you in a million ways. And once we start loving you there is no going back for us. No matter how hard we try we will always love a girl that touched us. We boys when in love will think of that girl first thing in the morning and think of that girl before we sleep at night. Whenever we see a couple, our thoughts immediately jump to that girl, and imagine that couple was us. Every single detail about her is loved; the way she walks, talks, speaks. The sound of her voice. Her laughter. The sparkle in her eyes. Her smile. The way she dresses. That cute face she makes when she’s asleep. And the way she says our name that our hearts just explode with mirth, a simple act that no-one else can replicate.

A boy in love with a girl is no simple thing, though ladies stereotype us guys as simple. A man in love is not simple. No. He will be unpredictable. He will be persistent, stubborn, and given the circumstances, if it means carrying you from one side of the world to the other or win your heart, a man in love would. He will be martyr, giving his all and asking for almost none. He will show you how to appreciate the beauty of the world in a thousand ways, and then he will tell you how much he appreciates your beauty in a million ways.

A man in love is no simple thing.

jueves, 7 de junio de 2012


Si tuviera que abrir esa puerta empezaría golpeando para saber si alguien responde, y ante el silencio seguiría apoyando la mano en el picaporte, girándolo con suavidad y empujando hasta que el barniz, que debe estar pegado luego de tanto tiempo, se desprenda y permita que el panel de madera barata, un poco arqueado por la humedad, empiece a revelar el aire estancado del interior, muy lentamente porque puede haber cosas que se despierten o, peor aún, que no se despierten, y cuando las bisagras hayan chirriando lo suficiente trataría de distinguir algo al otro lado, en la oscuridad, antes de que algo me distinga a mí en la luz.

sábado, 2 de junio de 2012

¿Qué es el amor?

 
Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:
  • Maestra… ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
  • Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.
El primer alumno respondió:
  • Yo traje esta flor… ¿no es bonita?
A continuación, otro alumno dijo:
  •  Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.
Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.
La maestra se dirigió a ella:
  • Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?
La criatura, tímidamente, respondió:
  • Lo siento, seño. Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. Vi también al pichoncito en su nido, pero…, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí…
Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?
La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón. 
 
El amor es algo que se siente.
Hay que tener sensibilidad para vivirlo.