Porque todos hemos
tomado alguna vez leche con galletas, y es que es la forma de recordarnos a
nosotros mismos que también hemos sido pequeños alguna vez y que una parte de
nosotros, por muy pequeña que sea, lo sigue siendo. Por eso, esos momentos que
nos recuerdan a nuestra infancia son tan dulces que tenemos que disfrutarlo al
máximo. Porque de pequeños siempre tuvimos a ese o esa amig@ que nos hacía reír
en todo momento, que, cuando te enfadabas con él o ella, a los 5 minutos ya
estabais jugando como si nada. Porque al tomar las decisiones más importantes
sólo tenias que cantar aquello de 'pito pito gorgorito'. Cuando los errores
cometidos se resolvían con un '¿me perdonas?'. Cuando todo se detenía y se
volvía a empezar con tan solo decir 'No ha valido, se repite!'.Porque para
salvar a tus amigos valía con un 'por mi y por todos mis compañeros'. Porque el
tener 5 céntimos ya significaba que te podías comprar una chuche, y si te daban
1 euro era una ilusión. Por esos retos al decirte '¿a que no haces esto?'.
Porque era una gran decepción y la mayor desilusión que nos eligiesen el último
en los equipos del cole. Porque lo que más nos preocupaba y que nos hacía
correr hasta que parecía que se nos iba a salir el corazón del pecho era cuando
decían 'Tonto el último!' . Y la forma más eficiente de que no te pasara nada
era diciendo 'yo soy de azúcar!'. Cuando los globos de agua era el arma más
potente que nos imaginábamos, menos algunos afortunados que conseguían la
pistola de agua. Y cuando la navidad era sólo regalos, Papá Noel y los reyes
magos. Porque montar en bici era un gran reto. Y quitarle las ruedecillas de
detrás un gran paso en tu vida. Cuando 'polis y cacos' era sólo un juego.
Cuando los hermanos mayores era el escudo protector que todo niño quería.
Porque deseábamos que se nos cayese un diente para que viniese el ratoncito
Pérez. Cuando un gran negocio era cuando
cambiabas varios cromos o tazos que tenias repetidos por aquellos que deseabas.
Y porque hacer un castillo de arena nos podía mantener entretenidos durante
toda una tarde.
Por todas estas cosas tan sencillas que nos
hacían felices, por todos estos momentos en los que no necesitábamos gran cosa,
cuando nos bastaba con coger una pelota, una comba y unos amigos con los que
jugar. Por todo esto, no dejes de
recordar quién fuiste, y no dejes de ser quien eres.

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