miércoles, 18 de abril de 2012

Ferrocarril


¿Alguna vez viajaste en un ferrocarril con otra persona, sentados frente a frente, cada uno en su ventanilla? ¿No te fijaste que si las dos personas se ponen a comentar el paisaje que ven, el comentario del que mira hacia adelante no es exactamente el mismo que el del que mira hacia atrás? 
Cuando viajaba en ferrocarril, me apasionaba mirar el paisaje. Era uno de mis placeres favoritos. Nunca leía en el ferrocarril. Tampoco ahora, si viajo en tren, me gusta leer. Me fascina ese paisaje vertiginoso, que corre a mi lado, pero en dirección contraria. Pero cuando voy sentada hacia delante, me parece que el paisaje viene hacia mí, me siento optimista. Si voy mirando hacia atrás me parece que el paisaje se me va, se diluye, se muere. Francamente, me deprime.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario